
Se ha hablado mucho de perfeccionar los defectos que uno arrastra como si fuese una carga. La verdad, no tiene fines pretenciosos, simplemente apela a intentar ser un poco más feliz dentro de las posibilidades que nos presenta la vida.
Cuando me lo dijeron (en realidad cuando apareció este reto en mi vida), ovbiamente reaccioné con ese resabio egocéntrico que todos tenemos y me dije "Qué retenden?... si los defectos me hacen ser quien soy, no estoy ni ahí con cambiarlos". Pero leyendo, pensando, tomandome ese tiempo necesario para discutir con uno mismo, concluyo que no intentarlo al menos es justificarse demasiado y volverse apestosamente cómodo.
Aquí estoy ahora, trabajando por controlar mi iracunda personalidad. Si soy ferozmente enojona, caprichosa y llevada a mis propias ideas, admito que me carga que me contradigan sin otorgarme la posibilidad de darme a entender yun sin fin de defectos más. :P
En fin...
A la larga, la clave de desarrollar las visrtudes y erradicar los defectos tiene que ver en cierto sentido con el amor. El amor saca lo mejor de uno, en mi caso, la capacidad de volcar mis energías con toda la lealtad y fuerza que pueda, junto con otorgar (para luego recibir) esas sonrisas que se estaban haciendo tan esquivas.
Eso por hoy ...
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