sábado, 15 de noviembre de 2008

|. Ultimo Deseo .|


Si he de morir, quiero que sea rápido.

En serio.

Quizás de un solo golpe… y lo más limpio posible.



Aquí… aquí… sí. Justo abajo de las clavículas, a dos tercios del lado izquierdo de la mitad del pecho; miren que morir de a poco nadie lo merece, ni yo lo merezco.



Que se lleven mi cabeza como trofeo, da igual. Trofeo somos todos alguna vez en nuestra vida de naturaleza disconforme. Pero si es rapidito, sin trámites insólitos ni alargues innecesarios, lo acepto.



Perdí la paciencia de la que tanto me jactaba. Entonces señoras y señores, que comience la cuenta regresiva:



...5...


...4...


...3...





(No dramaticemos tampoco :P; todos vamos a morir tarde o temprano. No estoy triste ni desesperanzada. No necesito consuelo. Quizás ni ojos, ni brazos que calcen en la armonía perfecta de hombro-nariz, ni tampoco la dulce dependencia que generan las voces en esas mesas y en esas sillas. Hoy solo quiero negociar… negociar mi propia muerte como quien se compra una casa, un auto y unos cuantos muebles. No es para llorar :D. Con suerte pueda ofrecer hasta un pisquito sour a mis invitados jojojo.)





...2...


...1...




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