sábado, 22 de noviembre de 2008

|. Primer Deseo .|


Mi primer deseo, evidentemente, se corresponde a vivir una vida simple... tan simple como una pizca de orégano dándole sabor a un trozo de pizza con harta salsa de tomate.




Este deseo se relaciona con el descanso. No deseo que se esperen cosas de mí, al menos no más de las que yo misma puedo dar... ... mal que mal, por más que des, nunca será suficiente.




¿No?




La vida esta es para los obsesivos de alma, pero es la que elegí vivir y la única que conozco.




De verdad, contrario a mi "último deseo", el primero quiere vivir una vida lenta y suave. A pata pelada, sonriente de tanta risa, desnuda de esta máscara odiosa de autoexigencias que solo parecen importarme a mí.




Pediría como deseo perderme en un bosque vírgen para rayar con ideas loquísimas. Sí. Tengo ideas... ¿Y qué?. ¿Molesta?. ¿Es pedante tenerlas?. No, supongo que no...




En el primer deseo de la vida, SÍ se habla de los brazos y los ovillos, los epicentros de blanduras, las mejillas y los hombros. Y no solo de eso, sino también de las piernas, las manos, los ojos y de los labios. Pero lo más importante: En este deseo solo quiero ser fiel a mi misma. Solo así se cumple la norma esencial de tener lo que uno merece, y no menos.




Sonrían, que la vida es corta.


:)

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